La venganza de Donald Trump por quitarle el Premio Nobel: La Transición en Venezuela.

Agustín Santana Correa, 05.01.2026

«Es una mujer muy amable pero no inspira respeto. No cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país».

Maria Corina Machado cuenta con el noventa por ciento del respaldo del pueblo de Venezuela, pero esto no parece ser importante para el Presidente Trump. A las preguntas de los periodistas de si liderarará la transición la liquida  «como mujer que no inspira respeto». «No, no hemos hablado con ella».

Como mínimo estas respuestas del fogoso presidente son una falta de respeto hacia una personalidad mundial, una política (hombre o mujer, da igual presidente)  que acaba de ganar el Premio Nobel de la Paz, una política cuya estrategia para ganar las elecciones de 28 de junio de 2024 en Venezuela se estudiará en las universidades, una política que cuenta con todo el apoyo del pueblo de Venezuela para dirigir la transición política, un pueblo que ha quedado noqueado al escuchar al presidente norteamericano.

El gran éxito de la operación militar, con la extracción del tirano asesino Nicolás Maduro, se le subió a la cabeza al Presidente y dejó atónito a todo el pueblo venezolano, y a todos los que hemos seguido la trayectoria de María Corina, liquidándola de malas maneras de liderar la transición política y apoyando nada más ni nada menos que a Delcy Rodríguez, al lobo para que cuide a las ovejas.

¿Se puede creer que esta joya de la tiranía pude liderar una transición política hacia la democracia? Yo digo que es incompatible, y que Donald Trump tendrá que forzar de nuevo la maquinaria bélica para forzarla.

Lo que sí conseguirá Trump es controlar el petróleo venezolano, porque Delcy para seguir en el poder no le importará que en lugar de robarla ella como han hecho hasta ahora se lo lleven los imprerialistas. Pero de conducir hacia la democracia me da la impresión que nada de la nada. 

Creo sinceramente que la obsesión del matón americano por el Premio Nobel de la Paz le ha llevado a vengarse de que se lo haya quitado María Corina. Porque había caminos para ponerla a liderar la transición, para apoyar la toma de posesión del Presidente Electo Edmundo González, de forzar al debilitado y asustado equipo de Maduro a aceptar la gran derrota que supuso la extracción de su líder, saliendo del país y dejando el camino expedito hacia la democracia.

Pero no entraba en sus planes que una mujer, que le arrebató el preciado premio, se alzara ahora con otro premio aún mayor: la llegada de la democracia a Venezuela. 

Deja un comentario