Agustín Santana Correa, 01.01.2026
La primera parte del Concierto comenzó con nuevos aires, alejándose un poco del clasicismo que todos esperamos para la primera música del año, pero me pareció más equilibrada que la segunda, que fue como un torbellino de aires nuevos que rebotaban en las clasicas lámparas y contra los hermosos juegos florales que adornan las molduras doradas, las esculturas y los candelabros que le dan ese ambiente suntuoso rodeado de pinturas nobles.
Por momentos me quedé sorprendido de tanta innovación y pensé que el Maestro estaba jugando una apuesta fuerte por la modernización y por la introducción de dos obras compuestas por mujeres, sin abandonar las obras de los Strauss, y pasando el tempo del concierto el éxito del reto se fue equilibrando. Esta fue mi sensación como amante de la música.
Su apuesta fue total con su dirección del público en la Marcha Radetzky, en medio de los pasillos, abandonando a la orquesta y entregándose al entusiamo del público.
Para la proxima edición 2027, con la direccion del ruso Tugan Sokhiev, ha abierto un nuevo camino que veremos como se desarrolla.
Mi amigo Pepe Dámaso comparte con nosotros su vivencia de esta mañana:
Hoy he recibido el año nuevo 2026 desayunándome con churros que me ha regalado mi cuidadora cubana Caridad. Dedicado a LA PAZ oí con placer lejos de la masificación, el consumismo, la banalidad de la IA o la ordinariez del adorno superfluo navideño ese instante pacífico que con todo cariño y agradecimiento a aquellos que me han dado sus deseos de Salud y Amor en estos días.
Buen año 2026. Besos y abrazos.