Agustín Santana Correa, 01.01.2026
Se terminó el año en un último día expectante, algo así como si pensaras “a ver qué viene ahora”, “qué tiene el nuevo año para mí.
Terminé el año viendo el documental “Ecuador, las sombras del miedo” que te va rompiendo el corazón a medida que vas descubriendo que no es mentira, que lo que dijeron al principio del documental era realidad: unos soldados del ejército ecuatoriano se habían llevado a cuatro niños de once años y los habían desaparecido. Aparecieron más tarde, pero muertos.
Ocurrió que a partir de 2019, desarrollado después con la pandemia del covid en 2020 y aumentado aún más en los años siguientes, las pandillas montadas por los mandamases de la droga en México se hacían fuerte en los barrios más pobres de Ecuador. Estos pandilleros enviaban avisos de quien manda aquí acribillando a balazos a los jóvenes que tenían que obedecerles, delante de sus familias, para que todo quedara claro. Y para que quedara más claro desollaban vivo y le sacaban el corazón a uno de estos jóvenes delante de sus amigos, o le decapitaban y corría su cabeza fuera de su cuerpo.
Para luchar contra esta lacra el gobierno ecuatoriano sacó al ejército a la calle y ordenó el estado de excepción. con lo que podían entrar en las casas sin órdenes judiciales. Y se pasaron, algunos grupos de soldados se pasaron y hicieron barbaridades, como esos que se llevaron a cuatro niños de once años y los mataron, los metieron en una charca y los encontraron semana después ya descompuestos.
El año 2025 ha sido un año muy duro. La guerra de los rusos contra Ucrania ha seguido siendo una matanza oficializada de niños, jóvenes y ancianos que mueren bajo los drones no tripulados que caen sobre sus colegios, sus casas, sus hospitales.
En Gaza el horror de los misiles trae la muerte de miles de personas que están pagando con sus vidas la locura de sus gobernantes, los depravados Hamás, que un día de octubre de 2023 se lanzaron a por jóvenes que bailaban alegremente para matarles despiadadamente, quemar sus casas y sus bienes y matar a toda su familia entera para que lo vieran con sus ojos, llevarse prisioneros y correr a sus escondites bajo hospitales para que no pudieran cogerlos.
En Venezuela el dictador asesino encarcela todos los días a alguno de sus oponentes en política para no tener oposición y seguir en el poder sin nadie que le critique.
Empezó el nuevo año, 2026. ¿Qué va a pasar? ¿Tendremos que seguir soportando a un asesino sentado en el sillón presidencial de la amada Venezuela? ¿seguirá Putin matando y matando a niños y a ancianos? ¿En Nigeria los islamistas seguirán matando cristianos?
¿No hemos aprendido nada después de 2.000 años?
Espero que 2026 logre La Paz para el mundo. Si no es así el ser humano deberá tener un serio correctivo, porque son los seres humanos los que desollan a otros para que sigan viviendo sin piel y sufran y sufran y sufran hasta la muerte.
Espero que 2026 logre la Paz para el mundo, que el bien gane al mal, que la luz prevalezca sobre la oscuridad.
PAZ PARA EL MUNDO