RAFAEL MERIDA CRUZ-LASCANO. «Novena en honor a San Francisco de Asís 1181 – 1226»

Novena en honor a San Francisco de Asís 1181 – 1226
Justicia, Paz e Integridad de la Creación

Misioneros Franciscanos Seglares, al servicio de Dios.

San Francisco de Asís, es conocido como el “Hermano de todos”.

El hermano universal que hizo de toda la Creación un
hermano y una hermana. El famoso “Cántico de las
Criaturas” da fe justamente de que toda la creación,
incluido el ser humano, es obra de Dios y a Él se debe
la alabanza, el honor y toda bendición.
Todos nosotros, hermanos y hermanas, nos hemos
reunido para celebrar no sólo la muerte sino, sobre
todo, el nacimiento, de San Francisco a la Vida. Nos
sentimos solidarios en esa bendición de nuestro Padre,
y nos comprometemos a vivir en unidad y fidelidad al
Evangelio en nuestros días.
Que el Señor te bendiga y te guarde T: Amén.
Te muestre su rostro y tenga piedad de ti. T: Amén.
Que el Señor te bendiga. T: Amén.
La Novena en honor a San Francisco, elaborada con
mucho empeño por los hermanos de la Secretaría de
Justicia, Paz e Integridad de la Creación, que ahora
presentamos, busca justamente ayudar a los fieles
seguidores y devotos del Pobrecillo de Asís a
considerar la manera cómo Francisco entendía las
relaciones en sus diversos niveles: con Dios, con los
hermanos y con toda la Creación.
Dice San Buenaventura que “toda criatura es una
palabra de Dios, porque habla de Dios”, y no podía ser
de otra manera, porque el mismo Buenaventura, en la
Leyenda mayor afirma que “para que todas las criaturas
le impulsaran al amor divino, exultaba de gozo en cada
una de las obras de las manos del Señor y por el alegre
espectáculo de la creación se elevaba hasta la razón y
causa vivificante de todos los seres…” (LM 9,1).
Que este pequeño subsidio nos ayude a todos a seguir
más de cerca las huellas de nuestro Señor Jesucristo a
la manera de Francisco de Asís, para que cada uno de
nosotros nos esforcemos por dar nuestro aporte en el
establecimiento de un mundo cada vez más justo, más
fraterno, más humano, como Dios lo quiere.
Fr. Saúl Zamorano, ofm

NOVENA FRANCISCANA.
Preparada del curso Básico del
Carisma Misionero Franciscano.

ORACIÓN INICIAL PARA TODOS LOS DÍAS


Bienaventurado Padre San Francisco, dirigid compasiva
mirada desde el excelso trono de vuestra gloria y rogad por
vuestro pueblo; por este pueblo que habéis escogido para
que en todo tiempo sirva delante de Vos en el ministerio del
Señor. Así sea.


DÍA PRIMERO


Admirable Padre San Francisco, ángel de paz y heraldo
del Rey de reyes, que con vuestras virtudes sois una de
las mayores glorias de la Iglesia, obtenedme por vuestras
llagas y por vuestras grandezas, las virtudes propias de
mi estado y la gracia que os pido, si es la voluntad de
Dios. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


DÍA SEGUNDO


Glorioso Padre San Francisco, Arca de santidad y
fundador de la Orden Seráfica, por lo cual sois aclamado
grandioso Padre de ingentes multitudes en vuestras tres
Ordenes de Menores, de religiosas franciscanas y de
terciarios, alcanzadme el menosprecio del mundo y el
deseo de las cosas celestiales. Padrenuestro, Avemaría
y Gloria.


DÍA TERCERO


Seráfico Padre San Francisco devotísimo de la Reina de
los cielos, de la que recibisteis inefables bondades y la
proclamasteis Patrona de vuestras obras, obtenedme la
filial devoción a la Inmaculada Virgen María en tanto
grado como es la voluntad de Dios. Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.


DÍA CUARTO


Santísimo Padre San Francisco, imitador del Hijo de Dios
y copia exacta de Jesús, que por los copiosos dones de
gracia que habéis recibido y por vuestra semejanza al
Divino Redentor sois llamado Nuevo Cristo, haced que
imite vuestros ejemplos para copiar más exactamente a
Jesús, divino modelo de los predestinados.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


DÍA QUINTO


Pacientísimo Padre San Francisco, serafín abrasado y
amante de la cruz, que fuisteis favorecido por Jesús con
la impresión de las sagradas llagas en vuestro cuerpo,
alcanzadme que lleve incesantemente la cruz y haga
frutos dignos de penitencia. Padrenuestro, Avemaría y
Gloria.


DÍA SEXTO


Maravilloso Padre San Francisco, modelo de la
perfección, que ocupáis en el cielo el lugar más elevado
que perdió el más alto de los ángeles caídos, velad por
vuestros hijos y devotos y haced que obtengan siempre
las misericordias del Señor con vuestra amable
bendición. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


DÍA SÉPTIMO


Taumaturgo Padre San Francisco, que obráis grandiosas
maravillas en favor de los que se acogen a vuestro
patrocinio y es vuestra eficacísima protección, lograd que
se cumplan en mis las promesas hechas a vuestros hijos,
de que ninguno se condenaría vistiendo dignamente el
hábito, sino que obtendría la misericordia arrepintiéndose
de sus pecados. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


DÍA OCTAVO


Devotísimo Padre San Francisco, que sois «el santo más
amante del Sagrado Corazón de Jesús, la víctima más
identificada con El y el alma que se ofrece continuamente
a la Justicia divina para obtener en El y por La
misericordia para los pecadores y amor y gracia para las
almas religiosas», acrecentad en mí el perfecto amor de
Dios y del prójimo. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


DÍA NOVENO


Poderosísimo Padre San Francisco, auxilio de los que os
invocan, que por querer de Dios libráis del Purgatorio las
almas de vuestros hijos y lográis su entrada en el
paraíso, hacedme verdadero hijo vuestro, para que
merezca siempre vuestra valiosísima protección.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS


Perfeccionad, Padre Seráfico, la viña que vuestras
manos han plantado y escuchad las súplicas de
vuestros hijos.
Padre mío San Francisco, rogad y bendecid a vuestros
hijos y devotos. Amén.

1 comentario en «RAFAEL MERIDA CRUZ-LASCANO. «Novena en honor a San Francisco de Asís 1181 – 1226»»

  1. Un especial Año de San Francisco, del 10 de enero de 2026 al 10 de enero de 2027, en el que «cada fiel cristiano, siguiendo el ejemplo del Santo de Asís, se convierta en modelo de santidad de vida y testigo constante de paz». Así lo proclama el Papa León XIV con motivo del octavo centenario de la muerte del Pobrecillo y lo anuncia un decreto, publicado hoy, 16 de enero, de la Penitenciaría Apostólica, en el que se explica que se concederá la indulgencia plenaria «en las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre), aplicable también en forma de sufragio por las almas del Purgatorio».

    Indulgencias
    Más concretamente, el Decreto —firmado por el cardenal Angelo De Donatis, penitenciario mayor, y por monseñor Krzysztof Józef Nykiel, regente— comunica que las indulgencias se concederán a los miembros de las Familias Franciscanas de la Primera, Segunda y Tercera Orden Regular y Secular; a los miembros de los Institutos de vida consagrada, de las Sociedades de vida apostólica y de las Asociaciones públicas o privadas de fieles, masculinas y femeninas, «que observen la Regla de San Francisco o se inspiran en su espiritualidad o perpetúan su carisma de cualquier forma», y también a todos los fieles «indistintamente» que «con el alma desprendida del pecado, participarán en el Año de San Francisco visitando en forma de peregrinación cualquier iglesia conventual franciscana, o lugar de culto en cualquier parte del mundo dedicado a San Francisco o relacionado con él por cualquier motivo, y allí seguirán devotamente los ritos jubilares o pasarán al menos un tiempo en piadosas meditaciones y elevarán a Dios oraciones para que, siguiendo el ejemplo de San Francisco, broten en los corazones sentimientos de caridad cristiana hacia el prójimo y auténticos votos de concordia y paz entre los pueblos, concluyendo con el Padrenuestro, el Credo e invocaciones a la Santísima Virgen María, a San Francisco de Asís, a Santa Clara y a todos los santos de la Familia Franciscana».

    Indulgencias para ancianos y enfermos
    «Los ancianos, los enfermos y quienes los cuidan, así como todos aquellos que por motivos graves no puedan salir de casa —se lee en el Decreto— podrán igualmente obtener la Indulgencia Plenaria, siempre que se desprendan de cualquier pecado y tengan la intención de cumplir lo antes posible las tres condiciones habituales, si se unen espiritualmente a las celebraciones jubilares del Año de San Francisco, ofreciendo al Dios Misericordioso sus oraciones, los dolores o los sufrimientos de su vida». «Para que esta oportunidad de obtener la gracia divina a través del poder de las llaves de la Iglesia se haga realidad más fácilmente, esta Penitenciaría —continúa el documento— pide con firmeza a todos los sacerdotes, regulares y seculares, dotados de las facultades oportunas, que se pongan a disposición, con espíritu dispuesto, generoso y misericordioso, para la celebración del sacramento de la reconciliación».

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