Antonio Díaz-Flores Ruíz. Relatos Cortos. ¡¡ SUCESOS Y ANÉCDOTAS VARIAS!!

 

Cuando el 11-1:

Nuestro entrenador desesperado buscaba recursos que pararan aquella debacle y gritó desde la banda a uno de nuestros jugadores “párala y pasa” nuestro amigo la paró, con las manos y se la pasó al entrenador, con el consiguiente enfado y la falta sancionada convenientemente.

Otra de sus recomendaciones fue a nuestro portero “tira el balón a las plataneras”, en el margen derecho del barranco había fincas de plátanos, pero ……. no conseguía llegar.

Recordar que los balones eran de cuero, dentro llevaban una goma redonda con un pitorro por el que se inflaba, ese pitorro se doblaba y se metía bajo el cuero, el balón se cocía con un cordón, de cuero también, quedaba un costurón gordísimo, darle con la cabeza muy doloroso y si el cocido coincidía con la cabeza muy traumático.

Sucesos:

Una de las mansiones de la calle Verdi, la califico así porque lo era, tenía jardines alrededor y en uno de sus laterales plantados varios naranjeros y limoneros, pues a una de las niñas se le antojó la naranja más alta que había y allí fue el galán que mi amigo, trepó por el mato, cogió la naranja y alguien, para asustarlo, gritó que viene y el nombre de la dueña, al bajar precipitadamente resbaló y quedó sujeto sin saber por dónde, dado que no llevaba mangas largas, su terror fue cuando se dio cuenta que se había clavado una púa del árbol en la muñeca derecha y colgaba de ella tuvo el valor de descolgarse sujetándose con la otra mano y tirando hacia arriba, no sé si soy capaz de conseguir que lo visualicen, se dejó caer y a gritos corriendo para el hospital donde no lo atendieron, imagino que por la gravedad de la herida, pararon un coche particular, trasladándolo hasta la casa de socorro, tocando la pita y “con el pañuelo por fuera”, aún conserva la cicatriz y por supuesto un recuerdo imborrable.

Esa misma casa tenía una preciosa valla que como protección había unos hierros cono lanzas con la punta en forma de rombo, pues otro amigo intentó saltar desde el muro que tenían esas lanzas a la calle y se atravesó el brazo casi a la altura del codo, pues lo ayudaron a descolgarse, no recuerdo estar presente en ese momento y para el hospital también.

Varios:

Teníamos una celebración no organizada por nosotros era el 27 de junio día la patrona de la sanidad militar, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, había fiesta en el cuartel, creo que allí me tomé la primera cerveza.

Después de aquella bicicleta de ruedas macizas uno de mis tíos trajo una, marca Motobecane, sin cambios pero los pedales no eran fijos, se podía dejar de pedalear y seguir circulando, era tan grande o yo tan chico que apenas llegaba a los pedales, me llevaban en el cuadro, de lado, recuerdo lo alegre que iba cantando “Por el camino verde, camino verde que ……” no tuve tiempo de acabar la canción, me descuidé, metí el talón en la rueda delantera y salimos volando. los amigos se reían diciendo que habíamos hecho como Ben-Hur en la carrera de cuadrigas. Yo lloraba en la acera y mi tío se lamentaba de cómo le iba a decir a su hermano que habíamos roto la bicicleta.

Continuará ……..

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