Antonio Díaz-Flores Ruíz. Relatos Cortos. ¡¡ SIGUIENTE ETAPA!!

 

Nos mudamos, mi abuela falleció y todo se desmoronó un poco, dejamos la casa del barrio donde me crié y que tuvo una importancia fundamental en mi forma de ser y formación personal. En lo que se acondicionaba la nueva vivienda, ese verano nos fuimos a vivir a Telde, a casa de mi bisabuela, que sobrevivió a su hija, pero aquel, en esos tiempos, pueblo me acongojaba, no me gustaba y me venía todas las tardes para el barrio donde estaban mis amigos.

Como anécdota una de las primas de mi madre, ante lo que ella consideraba un desprecio hacia su pueblo me dijo; “Te voy a echar una maldición, tú te has de casar con una de Telde”, textual, unos años más tarde supe que lo que me echó fue una bendición, mi esposa es de Telde.

Pasado el verano aún sin poder acceder a la nueva vivienda y para que pudiera seguir estudiando una hermana de mi madre nos ofreció su piso en la ciudad alta. También hice muy buenas amistades en el barrio y lo que es el destino estando estudiando me ofrecieron la oportunidad de trabajar, aunque no lo crean se me ofreció trabajo sin terminar los estudios, en ese momento iba para Perito Mercantil, otra anécdota recuerdo que el que me lo ofreció me dio una tarjeta de visita en un sobre con la solapa dentro del mismo, es decir sin pegar, la curiosidad me hizo abrirlo, lógicamente antes de entregarlo, y decía, también textual “XXXXX éste es el chico de quien te hablé, es muy buen chico y saca muy buenas notas”  esas fueron mis notas para entrar a trabajar en una empresa en la que estuve 20 años.

Compárenla con las oportunidades de nuestra juventud hoy.

Continuará …….

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