Abro la puerta y me encuentro con la alegría limpia y pura de este grupo que se reúnen en un lugar al lado de casa.
Cariñosos y dispuestos a quererme como todos los días me entregaron su sonrisa y su limpia amistad que me dejó el espíritu lleno de vida y amistad.
Este acto lo comparto con ustedes y con mi cariño de siempre.